Trucos para tener un cuerpo 10 este verano

Ha llegado el verano y el ranking de preocupaciones de miles de mujeres y hombres ha cambiado. La “operación bikini” ya está aquí como cada año y atormenta a todas esas personas que no han hecho los deberes durante el resto del año.

Sobrepeso, celulitis, flacidez, barriga, cartucheras y estrías son las principales cuestiones relacionadas con su imagen que preocupan a las mujeres durante esta época.
Mientras que sobrepeso, barriga, papada y flacidez son los retos a superar de los hombres en el verano.

Lograr poner el cuerpo en más o menos buena forma es relativamente sencillo, lograr ponerlo en plena forma ya requiere una constancia y un esfuerzo más organizado. Conseguir un cuerpo 10  a estas alturas ya es una misión especial, mucho más factible como meta a largo plazo.

En cualquier caso, es conveniente tener siempre presente una serie de pautas para mantener un cuerpo sano y en forma, como las que te mencionamos a continuación:

Come equilibradamente

No se trata de probar todas las  dietas de moda cuando faltan pocas semanas para que llegue el verano. Existen muchos tipos de alimentos y algunos de ellos son potencialmente peligrosos para nuestra silueta y para nuestra salud. Así que apuesta por la salud, procura mantener una dieta equilibrada acorde con tu peso, tu estatura, tu complexión y tu actividad tanto física como profesional.
Ahora que vienen muchas fiestas, recuerda que el alcohol y el azúcar son tus grandes enemigos.

Come alimentos ricos en vitaminas C,E y flavonoides ( coles de bruselas, calabaza, zanahoria, repollo), que sean bajos en sodio y ricos en potasio para ayudarte a mejorar la circulación sanguínea y linfática.
Sustituye la carne por las legumbres ( lentejas , garbanzos , azukis ) te aportará una mayor cantidad de fibra a la vez que reducirá notablemente el aporte calórico.
Lleva tentempiés de fruta (manzana, naranja, mandarina, uva, piña) para picar entre-comidas sin riesgo de engordar y para favorecer el drenaje.
Limpia tu hígado con alcachofas, avena, manzanas, peras, ajos y cebollas.
Sustituye la sal por hierbas aromáticas para disminuir la retención hídrica.
Reduce al mínimo o mejor abandona el consumo de alcohol, café y azúcares.
Incorpora los cereales integrales a tu dieta.
Por último, mastica muy bien todos los alimentos que comas y bebe lentamente los líquidos que ingieras.

Consume antioxidantes

Un antioxidante es una molécula que protege al cuerpo de los dañinos radicales libres. Pueden ser de tres tipos: Vitaminas, Enzimas o Fitoquímicos.
Los antioxidantes se pueden encontrar en los «superalimentos».

En el lado de verduras: remolacha, alcachofa, espárragos, brócoli, coles de Bruselas, pimiento amarillo, tomate, ajo y todas las verduras muy coloridas.
En cuanto a frutas, estas son algunas de las que más antioxidantes contienen: moras, arándanos, arándanos, frambuesas, fresas y bayas Goji.

Añade a esta lista el té verde, el chocolate negro, las nueces y la canela. Una dieta sana también puede ofrecernos algún placer 😉

No piques entre horas

El pico de hipoglucemia que puede generar un “picoteo” entre horas puede provocar fatiga y somnolencia. Una descarga demasiado violenta de azúcar en el cuerpo causa debilidad muscular y fatiga debido a la producción de insulina en grandes cantidades.
Adáptate lo mejor posible a los horarios de las comidas y preferiblemente haciendo caso del viejo refrán “desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo”, es decir, cenar mucho y tarde en verano es un error, no beneficia a tu organismo ni a tu silueta.

Practica deporte o actividad física con regularidad e intensidad

Debes encontrar un deporte o actividad física que te guste mucho practicar. Para conseguir resultados mediante cualquier actividad física es necesario tener motivación, así pues es muy importante que la actividad física que escojas también resulte estimulante para tu mente.  Sólo dando con una actividad que realmente te motive en cuerpo y mente podrás conseguir una buena forma física, además esta motivación será la que te ayude a mantener tu nueva rutina durante el resto del año, recuerda que la constancia es imprescindible. Esto permitirá por un lado optimizar la pérdida de peso y transformar la masa muscular. Te verás bien y te sentirás mejor.

Un dato importante a tener en cuenta: la edad. Si estás en los 50 y hasta ahora no has practicado nada de deporte, no te marques metas muy altas. Es mejor ser prudente y realista, marcarse objetivos que pueden cumplirse es fundamental para no perder la motivación.

Las consultas de los fisioterapeutas y de los traumatólogos rebosan de trabajo en los últimos años, desde que han masificado ciertos deportes como el running (correr), el spinning (correr en bicicleta estática) o el Trail-running (correr en montaña). Todos los deportes de impacto tienen consecuencias a cualquier edad, pero más y peor a partir de los 40.
Para tener un cuerpo sano y esbelto no hace falta “sobrecargarlo”. Recuerda, en primer lugar, elige una o varias actividades que te entusiasmen para que puedas practicarlas regularmente y con cierta intensidad.

Equilibra tu mente, aprende a respirar

La actitud mental es fundamental en esta vida y las situaciones de estrés perjudican enormemente nuestro estado mental.

Del mismo modo que la sensación de hambre comporta mal humor e irritabilidad, el aburrimiento puede generar brotes bulímicos y una mala digestión puede provocar somnolencia.

El estómago es nuestro segundo cerebro y si comemos mal o inadecuadamente las repercusiones no son solo unos retortijones en la barriga sino mucho más.

Por otra parte, el cuerpo necesita “encontrarse” con la mente en algún momento del día y eso lo logramos con la respiración. Aprender a respirar bien no resulta nada fácil y deberíamos hacerlo a diario para conseguir equilibrar cuerpo y mente.

El yoga es una de las disciplinas o técnicas que más de moda se ha puesto, a pesar de su origen ancestral, y que mejores resultados ofrece a sus practicantes. Aprendes a respirar bien con lo que oxigenas mejor no solo el cerebro sino todo el organismo.  A la vez, las posturas de yoga te enseñan a ser más humilde y a respetar más a tu cuerpo.
El yoga dinámico ( Hatha , Ashtanga, Vinyasa,etc) te proporcionará elasticidad de cuerpo y mente, algo imprescindible a medida que vamos cumpliendo años y fundamental para conservar una buena forma física y mental.

Revisa tu estado de salud general una vez al año

Controla tus “niveles” en general, es decir, hazte unos análisis completos de sangre y orina (como mínimo) al año.
La primavera y el otoño son las estaciones del año en las que acusamos más cambios metabólicos que pueden representar algunos “desajustes” en nuestro organismo. La deficiencia de cualquier vitamina o niveles demasiado elevados de colesterol (por ejemplo), pueden ocultar problemas de salud importantes o pueden simplemente mermar nuestra capacidad para desarrollar actividades al 100%.
Unos análisis clínicos a tiempo te ayudarán a prevenir males mayores y a conocer el estado de salud de tu organismo para acometer las actividades que te hayas propuesto.
Gracias a la extensa gama de “complementos alimenticios” que existen hoy en día y a la rica oferta de alimentos de la que disponemos, resulta bastante fácil reequilibrar el organismo para tenerlo sano y bien dispuesto.

Hidrátate bien por dentro y por fuera

Mantener un nivel óptimo de hidratación es esencial durante todo el año, pero indispensable durante el verano, época en la que el organismo necesita más reservas de agua. Además, la hidratación favorece la eliminación de toxinas y por lo tanto la pérdida de peso. Si en lugar o además de agua tomas té verde no solo te hidratarás, sino que tomarás antioxidante natural y depurarás mejor el organismo.
En cuanto a la hidratación de la piel, estamos también en la época más “peligrosa” para este órgano ya que el sol es su peor enemigo. Protege tu piel con cosméticos que contengan un alto índice de protección solar (SPF), elige cosméticos altamente nutritivos y sé generos@ al aplicarla en zonas como los codos, los pies o las manos.

Duerme lo necesario y durante la noche, si es posible

El cuerpo necesita 8 horas de sueño para funcionar correctamente. Además, la falta de sueño altera el funcionamiento de dos hormonas reguladoras del hambre y la saciedad: la ghrelina, que estimula el apetito, y la leptina, que avisa al cerebro cuando se alcanza el nivel de saciedad.

Salir por la noche en pleno verano es muy satisfactorio, pero las consecuencias de trasnochar muy a menudo pueden ser más dañinas que beneficiosas para el organismo, ya que alteramos su ciclo vital y este desequilibrio puede llegar a perjudicar nuestro estado de forma.

Salir de noche, sí perfecto, pero de vez en cuando y sin someter al cuerpo a excesos pantagruélicos y/o alcohólicos.

Confía en los profesionales

Para cuidar bien de tu cuerpo y de tu mente debes contar siempre con los sabios consejos de algún profesional, aunque tengas un mínimo de orientación en el tema que te interesa o dispongas de internet para ampliar tus conocimientos, es imprescindible recurrir a un profesional cuando no seas capaz de lograr tus metas por ti mismo.

Si necesitas tratamientos de estética específicos acude a un centro especializado de servicios y tratamientos profesionales de estética o cosmetología.

Si te gusta practicar un determinado deporte o actividad física, busca algún entrenador que te enseñe cómo practicarlo adecuadamente para sacarle el máximo rendimiento evitando lesiones.

Si tienes un problema de sobrepeso importante solicita la ayuda de un médico especialista en nutrición y endocrinología para que te paute una dieta a medida.

Si padeces obesidad acude a un médico especialista para que te informe acerca de diversos dispositivos o intervenciones quirúrgicas que pueden cambiar tu vida y tu cuerpo para siempre.

Si has llegado hasta aquí, grábate estos consejos para que te acompañen durante todo el verano y notarás un cambio importante en tu cuerpo y en tu vida.

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